Todos sabemos a partir de nuestra propia experiencia que el cabello no se comporta de la misma manera que el de otras personas. Podemos tener más graso o más seco, más fino o grueso, más poroso, más enrulado o lacio y con poco o mucho frizz.
Lo cierto es que no hay un pelo “MÁS BUENO” o “MÁS MALO”. Cada uno de nosotros es especial y tenemos que aprender a querer y valorar nuestro cabello y cuero cabelludo. Todos los tipos de cabello son hermosos.
Existen diferentes formas de clasificar el cabello, pero el que últimamente tomó notoriedad (gracias al método Curly) es el de Andre Walker, que clasifica los tipos de cabellos en lacio, ondulado, enrulado y afro; y dentro de estas categorías hay subclasificaciones.
El método Curly es una rutina de cuidado capilar para las personas con el pelo rizado que también puede ajustarse a las de pelo lacio. Es una forma de revalorizar este tipo de cabellos que durante tanto tiempo fueron vistos como “despeinados” o que tantos tratamientos de alisados y “colitas atadas” se llevaron. Este método cuida el sebo natural del cuero cabelludo al usar productos de limpieza sin sulfatos como los shampoo sólidos. También son aptos todos nuestros productos de cosmética capilar.
Este método da mucho para hablar y no nos alcanza esta página para poder contarlo en profundidad.
La forma en que alguien elige cuidar su cabello va a diferir de persona a persona; y tampoco existe un régimen de cuidado del cabello "correcto" o "incorrecto"
Para VLC! tener un “buen pelo” es tener un cabello sano y bien cuidado.