SIMPLEMENTE, TOTI

historias | Edición #78

Jamás me arrepentí
Si amando dí
Todos mis sueños”

Referente y precursora, son palabras que caracterizan a Mary Clara “Toti” Tieri de Borda Bossana. A lo largo de este relato, repasaremos la historia de la protagonista, pasando por distintos momentos, en honor a su octogésimo quinto cumpleaños.

Mary Clara nació en Rafaela, a unos metros de la jefatura de policía, en una luminosa casa en calle Belgrano. Su infancia fue muy feliz, en una ciudad fantástica y tranquila. Aire libre, sol, juegos con vecinos, así rememora sus tardes: “Todavía recuerdo el policía que pasaba a caballo, con los golpes sobre el empedrado. Nos ponía en orden ya que dábamos vuelta el barrio con nuestros gritos y corridas.” Su casa era particular, ya que poseía un estudio de violín por el oficio de su padre. Además del ruido de los instrumentos de los aprendices por el día, por las noches, siempre había músicos de la ciudad que iban a realizar la velada artística.

 Su camino escolar lo realizó en la escuela Normal, hasta llegar a recibirse de maestra normal. Una vez finalizada esa etapa en su vida, decidió estudiar en el Instituto Nacional de Educación Física de Buenos Aires, ya que era el único que existía en el país. “Fui a rendir el examen de ingreso en una época donde las mujeres nos movíamos bastante poco.”  Más tarde, se interesó por la danza moderna y jazz, un profesor de Suecia, fue quien la hizo adentrarse a este mundo de movimientos livianos, femeninos, de líneas suaves. La docencia siempre le interesó y el deporte ya era parte de su vida (realizaba natación y básquet.)

Cuando regresó a Rafaela, cubrió las horas femeninas de Educación Física en las escuelas Nacional, Normal y Comercio. Realizaron numerosos viajes, en los que asistían a distintos torneos de danza. Toti afirma: “Era una educación integral, el baile como complemento de la educación.” La agrupación de danza que se formó con alumnas de Escuela de Comercio sigue existiendo, se llama Rafaela Modern jazz. Luego de 36 años de docencia, continuó con la actividad desde afuera.

La obra más grande que llevo a cabo fue: “Rafaela mi ciudad”, con el motivo del centenario de la misma. Participaron 150 personas y se hicieron 17 funciones a sala llena. Otra función importante que desarrolló dentro de la comunidad es haber sido presidenta del teatro Lasserre en cuatro períodos “Tengo todo mi cariño al teatro, porque cuando era chica iba con mi papá a los conciertos.” Por 25 años presentó Danza Abierta: una semana donde participaban todas las academias de baile que residían en Rafaela y zona.

 Pero no todos los momentos fueron felices, la entrevistada nos dice al respecto: “Tuve períodos tremendos, pero pude recuperarme. Hoy tengo en mi vida un nieto, una nuera y un compañero de vida, que me acompañan y me apoyan.”

Siempre realizó deportes, hoy en día sigue jugando al tenis, es más, se está preparando para una competencia en Mar del Plata. “Mi vida fue muy rica, tuve la suerte de viajar siguiendo al deporte, ver múltiples espectáculos internacionales, que sirvieron de inspiración para mi trabajo.

 Por último, Toti expresa lo que desea para el futuro de la ciudad y realiza agradecimientos: “Espero que siga siendo bucólica, tranquila, que los jóvenes se puedan desarrollar y sean felices, confío poder verlo. Quiero ver a Rafaela en todo su esplendor. Agradezco a Mario Williner y Marta Zóbbili porque siempre me acompañaron en los proyectos, también a mis alumnas y hoy profesoras Liliana Guadaño de Berca y Marisa Yapour, que siguieron con el mismo trabajo, para que no se diluyan los grupos de danza. Para finalizar agradezco a mi ciudad, mi familia y a tantos amigos que tuve en mi camino, por haberme acompañado con su cariño a lo largo de este extenso recorrido.”

Así es Toti, visionaria, reconocida, destacada, con dedicación y excelencia, así es, Simplemente… Toti.