GRILLO DEMO, pinceladas del camino de un arte que inspira

“Lo que hace que cada día me despierte con ganas de crear cosas nuevas es, sobre todo, el deseo de compartir el amor por las cosas y la belleza a través de mi trabajo con el mundo”.

arte y cultura | Edición #63

Con una trayectoria consolidada en importantes galerías alrededor del mundo, Grillo Demo, artista plástico rafaelino, confiesa que tiene una gran flexibilidad para crear obras, pero hoy lo hace desde la intimidad de su hogar “como cuando era chico sobre la mesa del comedor de mi mamá”. 

El aislamiento social, preventivo y obligatorio lo encontró en su ciudad natal, en la casa de su madre, lo que para él significa la mejor compañía, y con quien comparte esta cuarentena encontrándose en actividades en el jardín, en la cocina y en el hobby de cada uno. El artista que está instalado desde hace muchos años en la isla española de Ibiza, asegura que no está sufriendo el aislamiento. A pesar de que lo sorprendió unos días antes de dirigirse hacia el este de Uruguay donde pasa tiempo de su verano austral cada temporada, es consciente de la responsabilidad que debemos tener con la pandemia actual, aclarando que la mejor herramienta que podemos usar en este momento es la empatía. “Lamentablemente esta situación se sabía que podía llegar a pasar, estábamos muy ocupados por nuestras historias personales mientras nuestra pobre y querida madre naturaleza estaba a punto de explotar” pone en palabras cuando refiere a la situación que atraviesa el mundo. 

En un contexto difícil a nivel social y mundial, con gran inestabilidad a la hora de pensar en qué puede pasar el día de mañana, Grillo no tiene proyectos profesionales a futuro, lo encuentra como algo imposible actualmente, por ello mismo pone su enfoque y sus energías en vivir el día a día en la cotidianidad e intimidad de su casa, expresando que “el único proyecto que tengo por el momento es hacer de cada día que pasa el mejor posible. Aprovechar este aislamiento para trabajar y sobre todo para quedarnos en casa y colaborar con las medidas preventivas”.

Desde siempre le gustó dibujar y pintar, se encontraba allí con sensaciones increíbles, pero había un largo trecho a imaginarse todo lo que iba a venir después. No sabía ni esperaba que el arte fuera su profesión, y mucho menos que lo llevase a recorrer el mundo y a exponer en lugares reconocidos por grandes renombres del mundo artístico. Él mismo dice que todo su camino fue gradual, y al momento de definir qué es el arte en su vida traspasando el horizonte profesional responde que “para San Francisco de Asís y para mí todo lo que está hecho con nuestras manos, nuestra cabeza y nuestro corazón es arte”. 

La inspiración es la fuente de toda creatividad, la cual se transforma en la esencia de cada pieza que Grillo Demo pinte. Su gran inspiración la encontró en cada uno de los lugares que recorrió en su viaje por el mundo, “cuando uno está siempre en tránsito, cambiando de lugares de trabajo y renovando las energías de la gente con la que comparte su vida, todo y todos se vuelven parte de una misma colaboración, y el que no se da cuenta de eso está fuera de la cadena creativa” y agrega que el ir y venir de aquí para allá, sus viajes tan dinámicos y diversos, es lo que más lo inspira.

Grillo Demo cumplió sus sueños, a lo largo de su carrera artística y profesional tuvo y alcanzó cada uno de sus objetivos, incluso muchos más de los que soñó. Para él, el gran premio fue haberlos compartido con quienes los hicieron posible. “Desde que tengo uso de razón siempre quise dibujar y conocer el mar. Creo que ese fue el deseo más grande que me llevó a hacer una vida cosmopolita e itinerante”, reflexiona.

Sus experiencias de vida y de trabajo alrededor del mundo, en ciudades como Nueva York, Londres, Milán e Ibiza, y en países como la India o África, siempre fueron increíblemente enriquecedoras. Le permitieron coincidir con buenas personas, repletas de calidez humana y mucho talento, con las cuales compartió un “espíritu en común”, lo que define como “un privilegio para cualquier ser humano y sobre todo para un creativo como yo”. Todo esto lo lleva a rememorar su encuentro con la reconocida cantante y reina del pop, él mismo relata la anécdota recordando las sensaciones de ese momento, “siempre fui un fan incondicional de Madonna, y en el momento en que me llamaron de la galería en Londres, donde estaba exponiendo, para decirme que ella había comprado los tres primeros “Bambino Candy” que hice en el año 2000, fue un momento de reconocimiento total para mí y el cual le dio gran visibilidad a mi exposición, coincidiendo con la portada que hice en la revista de arte inglesa ArtReview Magazine, retratado por el famoso fotógrafo Martin Parr.” 

En la década de los 90, entre Nueva York, Londres e Ibiza, compartió experiencias memorables junto a la supermodelo británica Kate Moss, a quien conoció en la ciudad mediterránea, y que hoy en día es una gran amiga e inspiración para él, “todo lo vivido nos potenció y nos unió para siempre, a pesar de las distancias que, en determinados momentos de la vida, nos separan”.

En una mirada retrospectiva de su camino recorrido, Grillo Demo recuerda su primera exposición en Rafaela, en la Galería Arhus, cuando apenas tenía 16 años, pero grandes sueños por cumplir. Las sensaciones de ese momento siguen intactas en su memoria, y confiesa que “fue una experiencia increíble. Fue la primera vez que sentí el amor y respeto de la gente por mi obra, y a la vez esa emoción de sentirme un artista”. Destacando el toque especial de exponer en la ciudad que lo vio dar sus primeros pasos, rememora que su segunda muestra, en el Museo de Bellas Artes “Dr. Urbano Poggi”, fue algo que nunca soñó, por eso mismo la llamó “La Vida es Sueño”, y que le dejó un fuerte evocación, “algo muy especial para mí fue que dónde está ubicada la sala principal del museo era la antigua plataforma de la terminal de Ómnibus, donde tantas veces durante tres años salí para ir a estudiar arquitectura a Rosario y la última vez fue para irme a Europa. Fue un honor y una gran alegría que me invitaran para exponer después de tantos años fuera de mi ciudad”.

Grillo Demo es un artista rafaelino de gran calibre, que se consolidó con sus mejores obras de arte en reconocidas galerías, y que aun así exponer en su ciudad siempre va a diferenciarse de ello, porque es una experiencia totalmente especial y emotiva, tanto así que anhela poder repetirlo.